
La Sansevieria es una de las plantas de interior más resistentes que hay. Tiene fama de indestructible. Aguanta la atmósfera seca y caliente de las habitaciones, la luz pobre, el olvido del riego, años sin trasplantar, las plagas y enfermedades, etc.. Resulta perfecta para quien se inicia en el cultivo de las plantas y para quien dispone de poco tiempo para cuidarlas.
Su perfil afilado y de contornos definidos le confiere una gran expresividad, adaptándose muy bien a los interiores decorados con estilo moderno. En el jardín es útil como planta de acento en un macizo y vive prácticamente sin cuidados (eso sí, en climas donde no haya heladas o si las hay, muy débiles).
Va bien tanto en sitios con poca luz como al sol directo. Sin embargo, con una buena iluminación, crecerá mejor y tendrá mejor color.
En el jardín (si tu clima es cálido y lo permite) procura plantarla en semisombra, no al sol todo el día, aunque repito, también lo soporta.
Dado que es una planta crasa o suculenta, de riego, muy poquita cosa. Si crece en una jardinera con otras plantas, déjala en su propia maceta y riégala independientemente, mucho menos que a las demás.
En primavera y verano un riego cada 15 días, en otoño cada 20 días y en invierno, cada 30 días.
Verifica que la maceta drene bien por el agujero inferior y que no acumule agua en el fondo.
Plantada en tierra o en maceta, una capa de grava en la superficie protege la base de las hojas y evita que se pudran en invierno con las lluvias en el jardín.
En el jardín (si tu clima es cálido y lo permite) procura plantarla en semisombra, no al sol todo el día, aunque repito, también lo soporta.
Dado que es una planta crasa o suculenta, de riego, muy poquita cosa. Si crece en una jardinera con otras plantas, déjala en su propia maceta y riégala independientemente, mucho menos que a las demás.
En primavera y verano un riego cada 15 días, en otoño cada 20 días y en invierno, cada 30 días.
Verifica que la maceta drene bien por el agujero inferior y que no acumule agua en el fondo.
Plantada en tierra o en maceta, una capa de grava en la superficie protege la base de las hojas y evita que se pudran en invierno con las lluvias en el jardín.
